Consiste en cortar y atar los extremos de los conductos deferentes. La consecuencia es que, tras poco tiempo, el semen eyaculado no contiene espermatozoides. Este método es permanente, a no ser que los conductos se vuelvan a unir, esto pasaría si se realizase otra operación quirúrgica. Puede producir trastornos psicológicos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario